Cansado de que le ofrecieran sueldos que muchas veces rondaban el salario mínimo, el ingeniero Ricardo Z. consiguió un préstamo con un grupo de amigos y viajó a España en febrero de 2001 en medio de una oleada de viajeros que trataban de aprovechar la última oportunidad, antes de que el gobierno de ese país empezara a exigirles visa a los colombianos a partir abril de ese mismo año.
Llegó a Madrid en el momento más duro del invierno y con la nostalgia mordiéndole las entrañas, desempeñó una serie de oficios que no hubiera imaginado en su país durante los tiempos de prosperidad familiar : fue camarero de un restaurante en la Gran Vía , guía turístico en las Islas Canarias, podador de jardines en Barcelona, pescador en las costas de Galicia y ascensorista en Valencia. Durante más de un lustro las cosas marcharon bien, al punto de que pudo llevarse a su familia : su mujer y dos hijos adolescentes crecidos y educados en España, que hoy afrontan dificultades para adaptarse a la ciudad donde nacieron en el barrio El Jardín, un sector residencial construido para los Juegos Atléticos Nacionales de 1974.
Realizando hasta tres trabajos diarios recuperó algunas de las cosas que le dan sentido a la vida de los ciudadanos de clase media en el mundo entero: un piso, un coche y una salida a cenar de vez en cuando. Por ese camino volvió también a recuperar la fe en si mismo y en el futuro de su familia. Hasta que en el año 2007 empezó a notar, al igual que muchos inmigrantes instalados en la península, que las cosas no iban bien: los empleadores reducían el número de puestos de trabajo, los españoles volvían a desempeñarse en actividades que una década atrás los avergonzaban y los sitios que siempre estaban abarrotados se veían cada vez más solos.
Entonces los medios de comunicación comenzaron a mencionar con insistencia la palabra crisis y el gobierno de Rodriguez Zapatero, presionado por la Unión Europea y alarmado por lo que mostraban los indicadores económicos le dio un reversazo total a su política de migración cuando comenzó a hablar no solo de la restricción para el ingreso de extranjeros a territorio español, sino de programas de retorno que obligarían, mediante un sistema de asistencia social, al regreso de miles de inmigrantes a sus países de origen.
Entre esos miles de ecuatorianos, bolivianos, peruanos, marroquíes, rumanos y colombianos, está el ingeniero pereirano Ricardo Z, portador de un cúmulo de experiencias vitales y laborales que se suman a los conocimientos propios de su profesión. Al volver se encontró con que muchas de las cosas que estaban mal en su país en el momento de la partida ahora andan peor, a pesar de los floridos discursos oficiales sobre la confianza inversionista del gobierno anterior y las locomotoras para el desarrollo del presente. Como tantos paisanos que regresan, descubrió que Colombia no tiene una política pública para acompañar a quienes durante varias décadas mantuvieron la economía a flote con sus remesas. Por eso mismo ahora va de una ciudad a otra pulsando en una guitarra los acordes de las jotas y el cante jondo que aprendió durante sus diez años de estadía en la tierra de Don Quijote . Así se gana la vida, tocando en bares y restaurantes, en medio de una nueva forma de desarraigo, en la que los tiempos de prosperidad de su época de ingeniero y los días de reivindicación en España se le confunden en la memoria como si tuvieran la consistencia brumosa de los sueños.
Saludos maestro!
ResponderBorrarMuy buena la crónica... lastimosamente el gobierno no es el único culpable de no tener una política o estrategia para el regreso de miles de colombianos... sino también esa mentalidad de esperar a que otros solucionen las cosas... son politiqueros y NO las van a solucionar. Con el caos y la pobreza les va mejor. Por otro lado esta ese colombiano que "huyo" de la pobreza y el dolor de nuestra patria para "vanagloriarse" de que en España, en Estados Unidos o venezuela si lo "querían" si los "respetaban" si les pagaban "bien"... y en diciembre venían y se gastaban el dinero de su trabajo en trago, parrandas y sexo... y cosas innecesarias...NUNCA invirtieron en nada, nunca importaron nuevas tecnologías o estrategias de mercado, nunca hicieron alianzas empresariales... solo gastaban y gastaban... y se la "montaban" al profesional que trabajo en su país, que no se rindió y siguió sus convicciones trabajando duro y en su propia profesión: Nosotros también sostuvimos este país en nuestros hombros cuando fuimos abandonados por esos "compatriotas que huyeron del dolor y la violencia, nosotros fuimos esos héroes anónimos que con seriedad y constancia nos revelamos a "extraditarnos" para bañar viejitos o lavar baños, nosotros tuvimos la disciplina y la madures de enfrentar el problema nacional y sacar nuestras carreras adelante: contra todas las corrientes... los colombianos "gringoespañoletes" nos torturaban con frases dicembrinas: "eso que usted estudio no sirve para nada, yo tengo carro, "piso" y trabajo... pero los dioses del olimpo siempre castigan a los imprudentes... y ahora regresan los cobardes... sin estudios, sin actualizar sus conocimientos, mas viejos y acabados, sin ahorros,... con el rabo entre las piernas PUES DERROCHARON LA OPORTUNIDAD PARA MEJORAR SUS VIDAS INDIVIDUALES y no invirtieron en nada, ni en educación siquiera... así que el futuro los alcanzo...las economías siempre cambian para bien o para mal... y aqui estamos los que si trabajamos duro, los que si le pusimos el pecho al dolor y la tristeza que nos disparan los corruptos, los que día a día miramos de frente a esos politiqueros desgraciados que nos roban de frente: Los enfrentamos con trabajo, los enfrentamos no siguiendo su "Jueguito" caótico, los enfrentamos estudiando lo que nos apasiona, creando negocios y empresas que generan economía así sean medianas o pequeñas empresas.Somos los que sostenemos la verdadera economía.
Lamento mucho que las personas se tuvieran que ir a sufrir al exterior, muchos eran profesionales y personas buenas y trabajadores con mucho talento y estoy totalmente de acuerdo y seguro que los politiqueros son los directos responsables de no tener una política de retorno, de que la economía este mal... Pero una gran mayoría de colombianos "estragerisados" también son responsables de la tragedia que hoy viven sus familias: PUES CREARON Y VIVIERON UNA FALSA ECONOMÍA Y HOY DE NUEVO "HUYEN" DEL DOLOR, ESE DOLOR QUE PRODUCE CONSTRUIR PATRIA CON ESFUERZO Y SERIEDAD.
De nuevo maestro, lo felicito por sus crónicas y le agradezco poder subir aquí mis opiniones. :)
Att: Gabriel Trejos
Apreciado Gabriel: siempre serán bien recibidos sus reportes desde algún lugar de este- tan incierto como el otro- planeta virtual.
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