jueves, 9 de febrero de 2012

Pesadilla sin fin IV


Podría empezar hablando del Gran Hermano y su  control de todos los actos humanos, pero el asunto ha sido tan manoseado  que hasta hicieron un reality de televisión con él.  Así  que obviemos ese punto. El cuento es que, después de muchos años de cavilaciones, al fin conseguí entender por qué los místicos y los anarquistas abominan por igual del sistema, de los sistemas, al punto de que su abolición  se convierte en el único objetivo de su existencia.
Razones no les faltan: El Sistema, Los  Sistemas, han convertido a los humanos en criaturas  inermes gobernadas por una entelequia no por abstracta menos demoledora. Con los anarquistas he simpatizado desde niño, cuando los adultos que me rodeaban pretendían obligarme a ir a  misa.  Ahora empiezo a sentir una  irrevocable fascinación por los místicos y sus métodos.
Paso a explicarles : Yo, que me sentía  orgulloso de ser un ciudadano cumplidor de su deber, que paga sus impuestos y atiende a los pactos establecidos para la convivencia, me  desperté el lunes 6 de febrero poseído por una sensación de fragilidad que deben desconocer los que habitan y se rebuscan la supervivencia en las calles ¿ Las razones? Pues que el sistema- o el  gran hermano, si ustedes lo prefieren así- me dejó por fuera de los servicios de seguridad social con solo apretar una tecla. Por lo visto, si precisaba la atención de un médico tendría que recurrir a la mendicidad pública o  a un criminal préstamo  gota a gota. Abrumado, me dirigí a una oficina que ostenta el  pomposo nombre de “ Servicio al cliente”. Llegué armado con un legajo de recibos de pago que datan del siglo pasado hasta la fecha. Así que me dispuse a exponer mis argumentos ante una muchacha impasible como una tapia, que ni siquiera se molestó en revisar  mis papeles antes de  remitirme a un fulano con cara  de no haber echado un buen polvo en el último medio siglo.
-Usted no aparece en el sistema, me espetó el tipo con cara de palo, en un tono que me hizo sentir culpable de algún crimen indeterminado.
-Pero aquí tengo mis recibos, intenté explicarle en el tono más humilde que se pueda encontrar entre los proverbios bíblicos.
-No  puedo hacer nada.  El sistema no lo registra y tendrá  que empezar   todo de nuevo, sentenció el ejemplar masculino, cuyo rostro pasó de la madera a la piedra en una especie de salto en el tiempo.
Vencido, me dirigí al cajero automático del banco- ahora comprendo el ominoso sentido de esa expresión- donde me consignan   los honorarios de profesor, dispuesto a retirar el dinero para  comprar los medicamentos  de mi mamá, a quien los golpes de la vida y la hipocondría mantienen al borde del nocaut.
Después de varias tentativas inútiles en las que me cobraban mil trescientos pesos  por cada ingreso fallido, el  vigilante, que empezaba a sospechar de mi insistencia, me  envió hacia una cajera de  pechos operados que no me dieron buena espina.
-Su cuenta está bloqueada, señor, musitó entre dientes,  mientras se ajustaba el escote.
En ese momento, entré en pánico. Pensé  en una suplantación de identidad. En una  redada de la DEA  o en una maniobra del DAS. Pretencioso que es uno. En realidad, la explicación  era más prosaica: los   todopoderosos bancos determinan que si uno es tan insignificante como para no mover su cuenta en noventa días, merece el bloqueo, como cualquier revolución cubana en apuros.
Todo me quedó claro: El Sistema, Los Sistemas, nos tienen agarrados del cogote. Uno ya no puede habérselas con seres de carne y hueso, por abominables que sean. No es el ministro de salud ni son los dueños de las  empresas que prestan el servicio. No es el banquero que cuenta sus ganancias por billones. Si fuera así, uno podría apostarse  durante años  a la entrada de sus casas para gritarles el nombre de la puta que los  parió. Pero  como los monstruos modernos ya no tienen rostro, los mortales  a duras penas si podemos volver a casa con el rabo entre las piernas, y a modo de consuelo sentarnos a escribir artículos como este.


10 comentarios:

  1. Me gustó mucho este texto. No hay derecho.

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  2. ME decía usted hace días, Don Gustavo, la historia es una interpretación que siempre se hace con el prisma de quién la observa y por lo tanto es subjetiva. Yo veo algunas semejanzas de ese mounstruo todopoderoso Kafkiano que ud. describe con el poder terrible del Dios sin rostro de la Edad Media, materializado en una casta opresora de curas, obispos, papas, reyes y nobles. Y si vamos más lejos, ¿cómo se sentiría de indefenso el pobre campesino de Itruria ante el poder omnisciente del César, o el último de los plantadores de arroz ante la furia del gran emperador chino? El mismo Kafka recreó, apenas hace un siglo, un drama similar al que usted describe sin necesidad de computadoras ni cajeros electrónicos. En últimas, el desamparo de nosotros los hombres comunes y vulgares ante el poder es una constante de las épocas; ahora es un desamparo despersonalizado y modernizado, podría ser la novedad.

    Y cuénteme... ¿Todavía anda en muletas? Porque veo que en la escritura si que no cojea para nada.

    Cami.

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  3. Muchas gracias al amigo, o los amigos, de Fanzine.

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  4. Después de cierta edad, el fútbol se convierte en un deporte extremo, apreciado Camilo. Digo, por lo de las muletas que al fin pude abandonar.
    Ahora, creo que usted dio en el clavo: se trata del mismo deus absconditus del medioevo, es decir, una perversa abstracción teológica, por completo ajena a la figura de las divinidades paganas, que tenían nombre, rostro y no dudaban en disfrutar de las delicias terrenales, al tiempo que padecían sus pavores. Por eso me interesa la figura del místico : mientras los teólogos forjaban sus sistemas de poder, los místicos buscaban el éxtasis, es decir , la posibilidad de ponerse a salvo de ellos, empezando por el más equívoco de todos : El yo.
    Como siempre, muchas gracias por sus lúcidos comentarios.

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  5. Por ese tipo de cosas es que mucha gente sigue guardando su dinero bajo el colchón, "razones de seguridad" llaman a estos automatismos que lejos de facilitarnos la vida la han complicado, que a veces tal como nos narra, tiene tufos kafkianos. Curioso que ahora lo "asistemico", suene a "iconoclasta, rompedor, heroico, anarquico, etc., cuando solo deberia ser una via alternativa normal, nada del otro mundo. Es llamativo tambien, que en esta epoca en que todas las empresas han institucionalizado el "area de servicio al cliente", contrariamente el servicio es cada vez mas frio, mas impersonal. Cuántas veces uno tiene que encontrar la molesta voz grabada de "si llamó por esto, marque el número X" y "si quiere hablar con la operadora marque este otro". El titulo me intriga, amigo Gustavo, ¿tiene mas pesadillas que compartir o es una alusion a algun titulo cinematografico nada mas?

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  6. Apreciado José : Recuerde que un pesimista no es nada distinto a un optimista bien informado. De modo que siempre habrá pesadillas para compartir. Cómo lo diría nuestro querido Joaquín Sabina : "Tu tranqui : ya vendrán tiempos peores".
    Como siempre, muchas gracias por sus apuntes.

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  7. Tu aventura es digna del señor K, el protagonista de El Castillo. Y te cuento una coincidencia de lo más rara. Ayer, cuando quise visitar tu blog, apareció una notificación del server, diciendo que el blog que yo pedía no existía más, que había sido cancelado. Traté varias veces pero siempre pasaba lo mismo. Y como no podía encontrar tu dirección electrónica para preguntarte qué pecado habías cometido en el reino digital, escribí a nuestro común amigo JCP, quien me copió tu dirección. Luego, ya instalado en otra computadora de la casa, busqué por si las moscas tu blog y apareció sin problemas. Cuando vi el tema, no podía creerlo. ¿Cómo es posible? Te cierran más de una cuenta… aunque realmente nunca supe si se trataba de un truco que me jugó la computadora principal de casa, que es la que normalmente utilizo en estas comunicaciones. Cuando volví a buscar el blog en ella, apareció sin problemas. Dices que el Sistema nos tiene agarrados del cogote. Ya me está pareciendo que también nos tiene cogidos de otros lugares. ¿Estuvo realmente suspendido tu blog, por alguna autoridad misteriosa? ¿Fue simplemente un glitch (falla) o una picardía del sistema?

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  8. Saludos desde algún lugar dela matrix! Maestro!
    Menos mal puedes regresar a casa escribir libremente un articulo contra el biG Brother Virtual ($$$)... en cuba o en china... ya hubieran solucionado tu problema: la solución allí es barata: LA ORCA O_0. ...por quejarte de el funcionamiento de del Big Brother.

    Fuera de charla. que sera mas malo: el remedio o la enfermedad... los que piden anarquía constantemente serian los primeros en morir en el reino de la anarquía total (no veo que puede hacer un poeta, un pintor o un intelectual ante un musculoso asesino que en en cuestión de segundo estriparía sus cabezas contra el pavimento: estamos hablando de anarquía total)... o ser unos ordenados ciudadanos cumplidores de las leyes y protegidos por un estado que todo lo hace por ti:si quieres que el gobierno haga todo por ti, debes entregarle tus libertades fundamentales (incluyendo tus pensamientos)... otra cosa que los mamertos no piensan cuando escriben en Facebook "que son anarquistas"... pero luego van al instituto de cultura a "pedir" una "platica" para la exposición de "moda": se necesita ser sistematizado para pedir "anarquia" ja!. Los sistemas sociales no funcionan y la anarquia tampoco funciona... las sociedades modernas se dirigen hacia las distopias del precipicio donde las cucarachas serán reinas gracias a su "organización social".

    1984 http://video.google.com/videoplay?docid=2948242499398755207&hl=es

    Get in the guns!!!

    psta: Espero que el problema se haya solucionado Maestro Gustavo y que usted y su Señora madre estén bien de salud.

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  9. Pues lo que me cuenta, le añade otro tinte- por aquí decimos que " otra pata al cojo"- al asunto, mi querido, don Lalo. Su paisano, el novelista Ricardo Piglia, afirma que " incluso los paranoicoas tienen enemigos". De modo que me parece una suma de coincidencias bastante notable ¿Será el V capítulo de la pesadilla?
    De cualquier manera, me alegra mucho que hayamos restablecido el contacto, aunque aquí correspondería invocar el título de una canción de José Alfredo Jiménez : " Si nos dejan".
    Un abrazo,
    Gustavo

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  10. Estamos de acuerdo, apreciado Trejos: en el orden o en la anarquía estamos jodidos : ambos son caras de un mismo poder atroz.
    Y sí : mi mamá ha conseguido sobrevivir incluso a eso.

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