jueves, 5 de noviembre de 2015

Altares







 ALTARES

En la casa del sol ardían las flores

Y crepitaban los huesos

De la bestia inmolada al último de los dioses.


Dedos ciegos

                                                                       Zurcían las horas

Los  minutos

Los segundos.


Y el último hombre exhalaba

Su aliento de cardamomo sobre las piedras

Antes de  abandonarse

Al descanso eterno.



Tribunas (Pereira)

Octubre 30 de 2015

4 comentarios:

  1. Tus palabras buscan las piedras, meten el tiempo en una telaraña y dejan el cardamomo ahí, para darle al vahído su perfume. Leves y precisas, universales y con notoria visibilidad estas palabras.

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    1. No por casualidad en algunos lugares al Cardamomo le dicen " El árbol del Paraíso", compañero.

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